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La cooperación jurídico-policial: educación continuada y esfuerzos institucionales
Publicado 18/10/2023

Hoy 19 de octubre comienza una nueva edición del Diplomado de Alto Nivel en Gestión Integral de Fronteras impartido por la Universidad de Salamanca (España) en colaboración con la Universidad de São Paulo (Brasil). Con motivo de esta excelente noticia, invitamos a tres expertos de la universidad brasileña, Leandro Piquet Carneiro, Fabio Bechara y João Pedro Paro,  a que compartan con nosotros sus impresiones sobre la gestión integral de fronteras y la necesidad de cooperación internacional en esta materia.

La cooperación jurídico-policial: educación continuada y esfuerzos institucionales

En el siglo XXI, la delincuencia transnacional se erige como uno de los desafíos más acuciantes en lo que respecta a seguridad y orden público. En el pasado, las organizaciones delictivas operaban en regiones geográficas específicas, y sus modus operandi eran relativamente predecibles. No obstante, en la era actual, donde la tecnología y la movilidad fluyen sin restricciones, el crimen ha evolucionado de manera asombrosa, renovándose y adaptándose velozmente a los intentos de desarticulación que se llevan a cabo.

Las amenazas tradicionales - conflictos territoriales, tensiones políticas, contrabando de armas, tráfico de drogas y actividades criminales que atraviesan las fronteras - están convertidas en amenazas a la seguridad multidimensional que, en el ámbito de la seguridad transnacional, se refieren a desafíos que van más allá de las preocupaciones tradicionales y abarcan una variedad de factores interconectados como: ciberataques, terrorismo transnacional, propagación rápida de enfermedades a nivel mundial y  problemas ambientales.

De esta forma, las amenazas multidimensionales son más complejas y tienen una naturaleza interconectada, además se requirieren enfoques más amplios y cooperativos entre diferentes naciones y actores para abordar los problemas de manera efectiva, ya que no pueden ser solucionadas únicamente mediante las estrategias tradicionales de seguridad.

De aquí emerge la importancia de identificar y poner en práctica las mejores prácticas en cooperación internacional, que no se limitan a la simple transferencia de información, si no que abogan por una comprensión profunda de las realidades de otros países, de sus sistemas legales, capacidades y limitaciones inherentes, para combinar los esfuerzos y mecanismos con el fin de establecer un estándar de entendimiento en relación a los desafíos y sus correspondientes soluciones, con el objetivo de enriquecer y agilizar el proceso de toma de decisiones ante las amenazas que puedan surgir. 

Este proceso demanda una voluntad política inquebrantable, asignación de recursos y el fomento de un sentimiento de confianza y entendimientos mutuos. La construcción de consensos permite una respuesta más efectiva y coordinada, lo que contribuye a fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación de las instituciones frente a los desafíos en un mundo cada vez más complejo e interconectado.

En este sentido es que la educación continuada de los actores surge como un tema fundamental para la cooperación.

La tarea no radica únicamente en formar a profesionales con habilidades técnicas específicas, sino en cultivar individuos que comprendan la vital importancia de la colaboración y estén dispuestos a trabajar junto a sus pares internacionales.

Instituciones educativas en el área de seguridad, como la Escuela de Seguridad Multidimensional (ESEM), juegan un papel de vital relevancia en este panorama. Ellas pueden desempeñar la función de puente, facilitando la conexión entre expertos provenientes de diferentes países y campos de investigación, promoviendo la realización de trabajos conjuntos y alentando el intercambio de estudiantes y profesionales en busca de una formación integral y el fortalecimiento de vínculos entre policías de diferentes naciones.

Para que estos contenidos y resultados de investigaciones lleguen a los destinatarios finales que están en la línea de frente del trabajo de seguridad y defensa, es necesario contar con el apoyo de organismos internacionales. 

El Curso de la ESEM sobre Mercados Ilícitos y Crimen Organizado en las Américas es un buen ejemplo. Este ha sido apoyado institucionalmente por AMERIPOL y el Ministerio de la Justicia y Seguridad Pública Brasileño desde la parte Latinoamericana y por el Programa EUROFRONT desde la parte europea, que ha aportado no solo el conocimiento sobre gestión integral de fronteras en los contenidos, sino también toda la experiencia de desarrollo de iniciativas de cooperación institucional. Más de 11 mil alumnos de 22 países de América Latina, Europa, África y Oriente Medio se inscribieron en esto curso.  Otro ejemplo es el Diplomado de Alto Nivel sobre Gestión Integral de Fronteras impartido entre la Universidad de Salamanca y la Universidad de São Paulo, donde expertos de Brasil y España recibieron alumnos de los 7 países socios de EUROFRONT (Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú).

Ambos ejemplos ilustran los esfuerzos que se realizan para impulsar la colaboración en este ámbito y representan una de las mejores prácticas internacionales. Estas agencias desempeñan un papel crucial al facilitar el intercambio de información, coordinar operativos conjuntos y brindar capacitaciones compartidas. Su presencia resalta el hecho de que la comunidad internacional está plenamente consciente del desafío para enfrentarlo de manera conjunta.

La delincuencia transnacional es una realidad compleja que no puede ser confrontada de manera aislada por ninguna nación. La colaboración, cimentada en la educación y en la confianza mutua, se erige como el sendero más prometedor para enfrentar a un adversario que cambia y evoluciona de manera constante. Aunque el desafío sea arduo, las naciones del mundo cuentan con los recursos y la capacidad necesarios para afrontarlo, siempre y cuando estén dispuestas a trabajar en conjunto, con miras a un horizonte de seguridad y justicia compartida.